
Lo mas grafico y metaforico que se puede ser.
¿Donde estoy?
He tenido esos momentos dubitativos. Muchos se han (nos hemos) preguntado: ¿De donde venimos y hacia donde vamos?
No es facil ignorar esas cuestiones "filosoficas", pero, ya que estamos.. de donde venimos ? Hacia donde vamos?
Como un pez cuya memoria es de corto plazo, ya no se de donde vine, que quise hacer. Se adonde quiero ir. Se adonde quiero ir ? Estoy llendo? Ponele que el intento está.
Por muchos años quise ir, encontrar ese.. ese que ? Y ahi es cuando nos atenemos al momento temporal en que planteamos estas dudas. Adonde quiero ir ? Tal vez, cuando elija mi "que", influido por cuestiones diversas del momento, e intente ir, circunstancias de la vida me hagan cambiar de destino antes de llegar. Y el esfuerzo realizado ? Y si llegaba?
Es un retroceso ? O estoy evitando un posible retroceso ? Muchos retrocesos he tenido, tambien he evitado tantos otros.
Viendo pasar la vida (?) debí plantearmelo.Sentarme y reflexionar. Hacia donde estoy llendo hoy ? Hacia allá. Adelante. Lo estaba esperando. Es lo que quiero ? Si. Mas que nunca.
Son esos momentos en los cuales tenes muchas direcciones para explorar, y ninguna pista de cual conviene, o de cual querriamos si supieramos las posibilidades. Lo mejor es dejarse llevar. Improvisar. Ese palpito, tomarlo y seguirlo. Tambien es la gracia: explorar sin saber que hay mas alla, uno nunca sabe con que se puede encontrar.. Pero probablemente sea grandioso.
Le podría dar rienda suelta a mis pasiones reflexivas, pero ya sabemos donde termina eso. No es bonito (o por lo menos involucra textos largos y mal redactados -mal redactados en un sentido narrativo, porque el que me lee usualmente no llega a captar la idea global-).
ResponderEliminarPor eso me limito a transcribir un poema de Antonio Machado (1875-1939):
Caminante no hay camino
Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
Caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace el camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante no hay camino
sino estelas en la mar.
Quizá la vida humana sea eso, un camino que se hace andando, un relato que se escribe mientras uno rebota como la pelotita metálica de un flipper contra otros seres humanos.